RAZONES PARA DEJAR DE FUMAR

TU SALUD MEJORARÁ

• Se reduce el riesgo de infarto y otros problemas cardiacos.
• Se reduce el riesgo de padecer cáncer de pulmón.
• Mayor rendimiento físico (no cansarse al realizar actividades físicas como subir una escalera).
• Evitar el envejecimiento prematuro de la piel (Suelen aparecer arrugas en el cutis provocadas por el tabaquismo).
• Se reducirán manchas en la piel (cuerpo y cutis).
• Eliminar el color amarillo de los dientes provocados por el tabaco.
• Mejora en la capacidad sensitiva del gusto y del olfato.
• Cuidar la salud de familiares y amigos al no convertirlos en fumadores-pasivos.

HAY DIVERSAS RAZONES

• Evitar el rechazo de los no-fumadores.
• Fumar supone un gran gasto, ¿Cuánto ahorraré?.
• No sentirte dependiente del tabaco.
• Y las que a ti se te ocurran (Recuerda que en nuestra sesión te ayudaremos a enumerarlas)

ESTAS SON ALGUNAS DE LAS RAZONES PARA DEJAR DE FUMAR QUE NOS HAN IDO DANDO LAS PERSONAS QUE HAN ACUDIDO A NUESTRAS SESIONES PARA LOGRARLO

• No quiero que por el tabaco perjudique mi salud ni la de los que están a mí alrededor, ni que pueda anticipar una muerte.
• Sé que fumar es perjudicial en todos los sentidos, me siento tonto por no dejarlo.
• Lo hago por el bien de mis hijos: les molesta el humo, siempre me piden que lo deje, creo que les doy un mal ejemplo, y además, no quiero perjudicarles.
• Dependo mucho del tabaco, como si fuera su esclavo, lo necesito para todo.
• En realidad el tabaco me da asco, su olor y sabor son desagradables, pero aún así sigo fumando.
• No tengo energía, siempre estoy cansado/a, hasta me cuesta subir una escalera.
• Me encantaría disponer para otras cosas del dinero que gasto en tabaco.
• Quiero mejorar mi imagen: tengo los dientes amarillentos, la piel estropeada…

 

Una lista de buenas y convincentes razones para dejar el tabaco puede llegar a ser interminable, pero sí quizás hay una que sea más importante que el resto es la siguiente: ser libre. Dejar de depender del tabaco, dejar de tomar decisiones por uno mismo al tener que tenerlo en cuenta.

Aunque a primera vista dejar de fumar no parezca gran cosa, las consecuencias en la vida de una persona son inmediatas: notamos una mejoría en la salud y el estado físico impensables. Al mismo tiempo nuestra actitud mental se ha visto totalmente revitalizada, nuestra autoestima crece a la par que nuestra sensación de libertad. Somos conscientes del tiempo y la energía que le dedicábamos al tabaco y nos alegraremos de saber que a partir de entonces lo tenemos para dedicarlo a lo que más nos apetezca.